jueves, 12 de noviembre de 2009

Mi confrontación con la docencia

Mi profesión es la psicología. Desde mi egreso de la facultad, por iniciativa propia tuve contacto con la docencia por impartir talleres a profesores y padres de familia dándome a conocer para mi desarrollo como psicoterapeuta. Tiempo después pertenecí a una asociación de psicólogos (AMAPSI) quienes dan talleres, cursos, diplomados, especialidades, escuela para padres, etc, tanto a escuelas particulares como públicas de los distintos niveles. Después se dio la oportunidad de ingresar al magisterio en Mayo 2005 a nivel primaria como profesora, y realmente me gustó, aunque confieso que no tenía todas las herramientas. Sin embargo, tuve que prepararme en este contexto pues mi trabajo era dar y sigue siendo hasta hoy la psicoterapia. Posteriormente en Marzo de 2007, cambié al nivel medio superior como orientador y de agosto del mismo año a la fecha funjo como orientador y coordinadora.

Como orientador en el aula, pienso que es un papel (si se desempeña con dedicación) muy importante por ser un asesor en cada una de las situaciones que se presentan en el alumno. De él, se espera ser un formador, un informador, un motivador, etc. Algunas veces somos: amigos, tutores, padres, guías, consejeros de los alumnos, incluso los llegamos a tratar como hijos moldeando su formación entre muchas otras funciones. Desafortunadamente en la reforma educativa reciente en las preparatorias oficiales, omitieron clase frente a grupo, lo cual ya no permite llevar un trabajo grupal, elemento que se necesita llevar a cabo para trabajar en equipos y que por otro lado se puede trabajar con los alumnos pero solo interrumpiendo minutos de algunas de sus clases (situación incómoda tanto para orientadores como para alumnos y profesores). Queja de compañeros, porque no hay un programa específico de tareas por llevar a cabo. Sin embargo, el ser profesor o trabajar en la docencia es una profesión muy noble que se puede aprovechar para formar gente con valores, con una aspiración en la vida llena de proyectos a pesar de la trayectoria negativa que el alumno cargue en su vida. De ahí que la experiencia que estoy llevando en este nivel, se me hace sumamente importante porque es esta la etapa en la que se empiezan a tomar las verdaderas decisiones en la vida tanto académica como emocionalmente. Un elemento que juega un papel básico en este momento es el profesor por ser modelo, (desafortunadamente en algunos compañeros no hay la vocación y por tanto son negativos).

La experiencia que he tenido desde que me encuentro en el ámbito educativo, realmente ha sido muy satisfactoria porque como psicoterapeuta me ha permitido mezclar mi profesión y por lo tanto ha sido para mí muy grato servir y ayudar a mis alumnos, a sus padres y aún a mis compañeros maestros. La docencia es una carrera en la que se necesita dar mucho, porque para saber ser maestro, es necesario la vocación, el trabajo y la empatía y el fruto de estos elementos, se ve en los objetivos de los alumnos. En su elección de carrera o aquel que ya no puede continuar estudiando, al menos tiene proyectos buenos o buscan no dejarse vencer por las circunstancias difíciles. Ahí es cuando ni los elogios, ni las felicitaciones ni mucho menos nuestros honorarios alcanzan el valor que tiene observar a un joven con aspiraciones, con luchas, con pensamientos positivos y no derrotistas.

Reconozco que existen deficiencias que hay que trabajar mucho en mi desempeño. Por el momento en el papel que vengo ejerciendo, tengo 2 grandes preocupaciones que a su vez son 2 grandes retos para mí, por la sencilla razón de estar al frente de mis compañeros docentes, padres y alumnos. La primera mientras me encuentre como coordinadora, es dejar muy buenas bases de un grupo de profesores que tengan la misión y visión de desempeñar exitosamente su trabajo, sin enajenación, ni contaminación de malos hábitos; una mentalidad emprendedora, de superación y armonía, con valores vividos cada día en su trabajo, que además inyecten en la formación a sus alumnos esta forma de pensar. La segunda, es que existe una serie de necesidades, las cuales de alguna manera, se requieren solventar porque son parte del desarrollo cognoscitivo y actitudinal del alumno. Aspectos que por el momento me toca desempeñar y solo con el objetivo de empezar en esa institución nueva con una simiente sólida de piedras que nos va a tocar colocar a cada uno de los que formamos parte. No obstante, sé que me falta mucho por aprender, por pulir, por corregir y por crecer en este ámbito, pero estoy con mente abierta para recibir consejos y alternativas.

Sin más por el momento, me es grato saludar a cada uno de mis compañeros del grupo 361.

Dios les bendiga.

Mi aventura de ser docente

Buenas noches estimada Ana y apreciables compañeros.
La lectura de la aventura del ser maestro, es una realidad que algunos hemos vivido y que como primera lectura a reflexionar sobre nuestro desempeño laboral, asertaron en hacer que todos tengamos acceso para sensibilizarnos sobre lo que estamos haciendo y a donde queremos llegar junto con nuestros alumnos.
respecto a la lectura y a las preguntas, puedo expresar que estoy siendo una maestra de la humanidad. Porque he venido pasando varios de los aspectos que el autor menciona. Me considero hoy en día una maestra que buscó, ha venido buscando y seguirá buscando la mejor manera de enseñar, reeducar, formar, cautivar, motivar, alentar y aún aprender de los alumnos el arte de portar el gusto por aprender. Sin embargo, la lectura me lleva a reflexionar que es necesario, por tratar con alumnos que piensan y sienten, inyectar cada día el interés y el gusto por atender y escuchar al personaje que se encuentra frente a grupo. Que es muy necesario llevar a pensar y a sentir a los alumnos.
Los factores que expresa el escrito de "El malestar docente", entre otros, realmente sí afectan a la imagen del profesor sobre todo en las características de su personalidad como docente. Porque algo que no deja desarrollarse como tal, son los temores y los pensamientos irracionales de no saber ser ni hacer, aunque el conocimiento esté bien firme y cimentado para solo trasmitirlo. Ciertamente mi profesión no fue ser maestra, yo no estudié para serlo. Sin embargo, en mí no a estado y menos hoy, el decir: "me tuve que dedicar a la docencia". Al contrario, me ha sido MUY GRATO, vivir el reto de estar frente a un grupo de alumnos y mantenerlos con el mismo agrado de tener hambre por aprender, por tener la inquietud de experimentar e investigar por su propia cuenta las dudas e interrogantes que genera el aprender, la vida misma, su propio entorno, etc. rotundamente digo NO!, no me relaciono con el malestar docente, porque en mi caso, ya hubiera cambiado de trabajo, ya hubiera buscado algo que me gustara. Pero sin darme cuenta ya soy maestra, y efectivamente puedo decir que estando en esto, descubrí lo importante y trascendente de ser parte en la vida de una o muchísimas personas. Presumiblemente mi profesión es versátil por poder ser parte en lo educativo, por ser parte en las problemáticas, emociones, intereses y deseos de personas, cosa que vivo día con día en una institución, en un aula, con un alumno o padre de familia. Puedo decir que toda esta aventura no está peleada con mi profesión, porque finalmente ambas tienen que ver con el servicio, con la aportación de estrategias para el logro de aprender a aprender y a vivir.
Qué puedo decirle a compañeros que sí he escuchado: "no me quedó de otra ser maestro". Que se den la oportunidad de sentir cómo un alumno espera de un profesor ser un modelo. Que experimenten y saboreen el observar cómo en una persona se van dando cambios positivos como resultado de la relación diaria, de la aportación, dedicación e interés que tienes por ofrecer servirle. Que miren que un trabajo es como una segunda casa, en la que si no estoy a gusto el vivir aunque sea por unas horas, me va afectar no solo en mi físico sino en mi estado de ánimo, en mis relaciones sociales, en mi percepción por la vida. Que se den la oportunidad de descubrir elementos que tienen que ver con esta hermosa vocación.
Saludos.

Saber: saber, ser y hacer

Realmente los jóvenes y niños de hoy en día están viviendo una época que nosotros como docentes no vivimos. El hecho está en que lo que saben hacer en internet ni siquiera lo han aprendido en la escuela sino en la curiosidad y exploración que tienen a esta edad respecto a lo atractivo. ¡Y miren que si no es atractivo ¡. Cuántas maravillas han aprendido a hacer además de lo común: Buscar información e investigar algún tema solicitado en la clase. Buscar conferencias y cursos. Consultar información deportiva, social, cultural, ambiental y de la farándula. Descargar música y tonos que utilizan para su celular. Bajar y subir fotos y videos en páginas como You Tube, Google, etc. Consultan modas y estilos peculiares que pudieran utilizar para su imagen personal. Descargan juegos. Buscan conceptos. Navegan y exploran nuevos contenidos. Investigan costos y tipos de libros. Buscan videos cómicos, chistes, cuentos e historietas. Obtienen información sobre sexualidad. Resuelven sus dudas sobre algunos temas de interés como: noviazgo, sexualidad, drogas, autoestima, dietas, etc. Obtienen información sobre sus artistas favoritos, cantantes y programas. Descargan las letras de canciones. Descargan imágenes diversas. Buscan actualizarse obteniendo información reciente. Chatean y usan el Messenger para interactuar con sus conocidos o con personas que se encuentran conectadas y que pueden no conocer. Conocen e interactúan con personas de diversos lugares del mundo. Comparten fotos, juegos, videos y escritos. Envían correos electrónicos para compartir información o adjuntar archivos de trabajos o presentaciones. Envían solicitudes de becas o bien reciben información académica y cultural. Buscan lugares recreativos y de esparcimientos. Hacen la tarea utilizando archivos ya existentes. Descargan el Software o utilería para actualizan el antivirus o bien instalar algún programa para descargar música, videos, juegos, etc. Piden asesorías. Compran artículos. Crean sus propias cuentas de correo. Reciben información sobre becas, escuelas, cursos y actualizaciones.

La estrategia que busco construir con ellos para aprovechar lo que saben en las actividades del aula, es permitir que cada uno o por equipos manifiesten lo que saben y cómo lo saben realizar, dando lugar a cada una de sus experiencias y vivencias.

Quiénes van a enseñar a quiénes, qué les enseñarán y dónde lo harán. Tanto alumnos como estudiantes son portadores de esta enseñanza, sin embargo, entre los propios estudiantes aprenden en su interacción por los errores que van cometiendo. Y lo mejor de todo es que han venido aprendiendo a compartir sus conocimientos al paso del tiempo. En cuanto al lugar en el que se comparten sus experiencias, es en su centro de trabajo, escuela, ciber, etc.