Buenas noches estimada Ana y apreciables compañeros.
La lectura de la aventura del ser maestro, es una realidad que algunos hemos vivido y que como primera lectura a reflexionar sobre nuestro desempeño laboral, asertaron en hacer que todos tengamos acceso para sensibilizarnos sobre lo que estamos haciendo y a donde queremos llegar junto con nuestros alumnos.
respecto a la lectura y a las preguntas, puedo expresar que estoy siendo una maestra de la humanidad. Porque he venido pasando varios de los aspectos que el autor menciona. Me considero hoy en día una maestra que buscó, ha venido buscando y seguirá buscando la mejor manera de enseñar, reeducar, formar, cautivar, motivar, alentar y aún aprender de los alumnos el arte de portar el gusto por aprender. Sin embargo, la lectura me lleva a reflexionar que es necesario, por tratar con alumnos que piensan y sienten, inyectar cada día el interés y el gusto por atender y escuchar al personaje que se encuentra frente a grupo. Que es muy necesario llevar a pensar y a sentir a los alumnos.
Los factores que expresa el escrito de "El malestar docente", entre otros, realmente sí afectan a la imagen del profesor sobre todo en las características de su personalidad como docente. Porque algo que no deja desarrollarse como tal, son los temores y los pensamientos irracionales de no saber ser ni hacer, aunque el conocimiento esté bien firme y cimentado para solo trasmitirlo. Ciertamente mi profesión no fue ser maestra, yo no estudié para serlo. Sin embargo, en mí no a estado y menos hoy, el decir: "me tuve que dedicar a la docencia". Al contrario, me ha sido MUY GRATO, vivir el reto de estar frente a un grupo de alumnos y mantenerlos con el mismo agrado de tener hambre por aprender, por tener la inquietud de experimentar e investigar por su propia cuenta las dudas e interrogantes que genera el aprender, la vida misma, su propio entorno, etc. rotundamente digo NO!, no me relaciono con el malestar docente, porque en mi caso, ya hubiera cambiado de trabajo, ya hubiera buscado algo que me gustara. Pero sin darme cuenta ya soy maestra, y efectivamente puedo decir que estando en esto, descubrí lo importante y trascendente de ser parte en la vida de una o muchísimas personas. Presumiblemente mi profesión es versátil por poder ser parte en lo educativo, por ser parte en las problemáticas, emociones, intereses y deseos de personas, cosa que vivo día con día en una institución, en un aula, con un alumno o padre de familia. Puedo decir que toda esta aventura no está peleada con mi profesión, porque finalmente ambas tienen que ver con el servicio, con la aportación de estrategias para el logro de aprender a aprender y a vivir.
Qué puedo decirle a compañeros que sí he escuchado: "no me quedó de otra ser maestro". Que se den la oportunidad de sentir cómo un alumno espera de un profesor ser un modelo. Que experimenten y saboreen el observar cómo en una persona se van dando cambios positivos como resultado de la relación diaria, de la aportación, dedicación e interés que tienes por ofrecer servirle. Que miren que un trabajo es como una segunda casa, en la que si no estoy a gusto el vivir aunque sea por unas horas, me va afectar no solo en mi físico sino en mi estado de ánimo, en mis relaciones sociales, en mi percepción por la vida. Que se den la oportunidad de descubrir elementos que tienen que ver con esta hermosa vocación.
Saludos.
jueves, 12 de noviembre de 2009
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Hola estimada compañera la aventura que nos compartes en mi caso particular me llena de esperanzas las cuales veo reflejadas en tu escrito, ya que siento que esta te sirvió para darte cuenta la importancia de esta labor y que antes que cualquier otra cosa te gusta ayudar a los demás y que mejor manera que por medio de la docencia que te llena de ilusiones y de muchas alegrias que dejas ver en tu escrito.
ResponderEliminarSaludos: Ruve
Hola Compañera buenas noches:
ResponderEliminarAsí es muchas personas son docentes y no tienen la vocación, para ellos una clase no es emocionante y lo mismo para sus alumnos, solo trabajan por el salario y si es así deben ser profesores frustados, cuando realmente te pones la camiseta de docente se refleja en tus clases, en la emoción que ves en la cara de tus alumnos, cuando te hacen una serie de preguntas y que luego ellos quieren saber más de determinado tema e investigan por su cuenta.
Esos son profesores comprometidos, entre los cuales seguramente tu estás entre ellos.
Saludos.
Ana Graciela.